Reflexiones antes del Fin del Mundo II - Las diez de la noche
Eran las 10 de la noche. Mientras en la trastienda se cambiaba el uniforme naranja, no dejaba de pensar en todo lo que haría a partir del día siguiente. En ocasiones anteriores lo habían llamado suertudo quienes, creyendo conocerlo, juzgaban su posición, su trabajo y sus relaciones creyendo que todo eso se había obtenido por suerte.